Cuando estaba de vuelta en mi vieja vida en la urbe, en los USA, me alojaría en el trabajo hasta tarde, prácticamente temiendo regresar a casa. Ahora, en esta nueva vida, de ritmo más lento con , el hogar es un auténtico paraíso, y estoy feliz de continuar en sus paredes. Estoy en casa mucho ahora, trabajando solo a tiempo parcial. Mas en este día, he estado corriendo unos mandados, y no estaba en casa para saludar a cuando concluya en su trabajo. Cuando entro, arrastrada por el viento y feliz, que está sentado en su computadora – aún en la sala de estar tras todos estos meses – disparar aeroplanos de combate virtuales por medio de Avignon, o bien donde sea, y sonreír. ¿De qué forma es agradable tener un marido cuya vice peor se imagina que es un as de la aviación Segunda Guerra Mundial. Ya estoy a desabrochar mi jersey cuando entro en la habitación, tras haber desconchados mi chaqueta y los zapatos en la puerta. Que por su parte la silla ante mí. La guerra deberá aguardar.
Yo a horcajadas sobre su regazo, envolviendo mis brazos cerca de su cuello y que le besa tal y como si no te he visto en meses. Aun después viviendo juntos a lo largo de más de un año … ver que, aun tras la ausencia más corta desencadena esta contestación. No me agrada estar lejos de ti … Volverá mis besos con avidez, y me pongo los dedos los botones de su camisa de trabajo. Como llego a los botones inferiores, se pone de pie, me deslizarse cara atrás en mis pies. Siendo mis brazos en torno a su cuello, nuestras lenguas bailando mientras que nos besamos, nos empiezan una danza torpe cara el dormitorio. Puedo sentir tu verga esmero para escapar de sus pantalones y no puedo aguardar para asistir y respaldar a su escape. No hay nada jocoso sobre nuestra entrada como cerramos la puerta del dormitorio y sales a la cama. Entrelazado, tratamos de desvestir a nosotros mismos y entre sí, mas no es moco de pavo cuando no vamos a parar de besar.
Por último conseguimos que estaba desnudo, y reposo de mi abrazo a centrarse en mis pechos, chupetear los pezones hasta su fuerza y después, de manera lenta, , de manera lenta, arrastrando cara abajo el vientre blando, con besos hasta el momento en que, por último, por último, llegar a mi coño mojado y listo, eso era mucho mejor que los videos porno xxx que veo con él y que tan cachonda me ponen. Atacas mi clítoris con la lengua, al paso que primero uno, entonces 2, entonces 3 … … dedos masajear mi punto G. Bien sabes que soy irremisiblemente simple y que te lleva cerca de un minuto y medio antes que estoy llorando, gimiendo, pidiendo. Nuestros ojos se hallan y se asienten, y mis revienta el clímax en la boca. Sus dedos se retuercen sin reposo en mí como Buck y se retuercen bajo ti. Con una sonrisa atrevida deslizar los dedos cara fuera y les pone en su boca comiendo masa del pastel. Me lanzo desde mi situación boca abajo y te beso nuevamente, probando a mí. Es mi turno ahora, y te beso y te lamen como hago mi viaje por su cuerpo, a su contracción, gallo deseoso. Yo sé que no habría de ser tan impaciente … mas tras un beso superficial a la punta, tomo su polla de forma profunda en mi boca una vez en movimiento repentino, y se estremece.
Con una mano. Juego con el poco de su eje, masajeando el prepucio como mi lengua ataca el resto de . Mi otra mano suavemente tazas de sus bolas, haciendo cosquillas tenuemente en tanto que me siento su calor suave. Usted sabe que recibe cerca … no ha tenido la ocasión de poner en un anillo para el pene ni nada … mas en la actualidad, no son precisos. De nuevo, nuestros ojos se hallan. Es hora de tomar una resolución. Se hace un pacto sigiloso, y poquito a poco me … oh, tan de manera lenta, retirar. Otro cambio sin palabras pasa entre nosotros. A la cabeza inclinada, una pequeña inclinación de cabeza, y se hallan nuevamente en cama. Se toma mis tobillos y descanse sobre los hombros como me entra. No resulta necesario tomar su tiempo. Usted me introduce con velocidad, empujando tu espada en la vaina pertrechada. Usted siente que los músculos en mí apretando la polla tan fuerte como mis brazos se aferran a su cuerpo. No puedo hacer nada en esta situación, mas plañir su nombre, una y otra vez, mientras que me acerco mi segundo clímax.
Me jodes lo más fuerte que jamás, y en solo unos pocos latidos del corazón, llegamos, como siempre y en toda circunstancia, juntos. A sostenerse en mí, gozando de la sensación de mis paredes vaginales afelpada ordeñar la polla pasado. Rodando cara un lado y, además a sí mismo en un codo y me mira con sorprendo, una sonrisa en sus labios